Anarquía y República en la Cerdaña
Fuente: Carta abierta a la comunidad historiográfica de las universidades catalanas
A todos los historiadores, académicos, profesores y estudiantes universitarios
Preámbulo. Cuando la historiografía renuncia a investigar
Existe un punto —bien definido, inequívoco— en el que la perseverancia en el error deja de ser un problema metodológico para convertirse en una anomalía ética y un engaño.
La reedición en 2025 de Anarquía i República a la Cerdanya (1936–1939) sitúa a Josep M. Solé i Sabaté exactamente en ese punto de no retorno: el de quien, disponiendo desde hace años de crítica fundada, documentación que desmiente sus interpretaciones y testimonios contrarios concluyentes, opta deliberadamente por no rectificar.
No estamos ante una discrepancia interpretativa legítima, ni ante un debate historiográfico abierto. Estamos ante la reiteración consciente de un relato obsoleto y falseado, sostenido desde finales de los años ochenta por la inercia institucional, la complicidad editorial y una red de silencios académicos que ha sustituido la controversia crítica por la repetición ritual del mito. La búsqueda de la verdad es sustituida por la defensa sectaria de una versión conveniente al nacionalismo catalán.
Que este relato haya sido calificado explícitamente de fábula por un historiador ceretano francés, Jean-Louis Blanchon —ajeno a los equilibrios, jerarquías y lealtades del mundo universitario catalán— no ha suscitado réplica alguna por parte de Solé Sabaté. Ese silencio no puede interpretarse como prudencia. Es una táctica deliberada. Y como tal, resulta profundamente reveladora de su inmovilismo.
La reedición de 2025: no revisión, sino blindaje
Treinta y siete años después de la primera edición de 1988, la reimpresión de 2025 se presenta como si nada hubiese ocurrido en el campo historiográfico desde entonces. El texto original se reproduce sin una sola corrección, sin notas críticas, sin diálogo alguno con la investigación posterior. No se trata de una tercera reedición crítica: es una reafirmación doctrinal. No se toma en consideración la edición en 2018 del libro Nacionalistas contra anarquistas en la Cerdaña de Gascón y Guillamón. Como si ese libro no existiera y, por lo tanto, como si jamás se hubiesen expuesto y publicado las numerosas y rigurosas críticas al libro de Pous y Sabaté. El silencio como constatación de su ignorancia factual y su dominio en el escalafón académico: ¡qué enorme error!
La incorporación de un capítulo suplementario – «Textos i documents afegits a la tercera edició» – cumple una función meramente ornamental. No revisa el núcleo del relato, no lo cuestiona, no lo somete a examen analítico. Su finalidad no es ampliar el conocimiento histórico, sino conferir una apariencia de actualización a un texto que el propio autor se niega obstinadamente a someter a revisión alguna. Nos encontramos ante la defensa a ultranza del dogma pro nacionalista y anti libertario.
Documentación exhibida, no analizada
El corpus documental añadido resulta, desde cualquier estándar metodológico mínimamente exigente, indefendible. Se amontonan informes policiales sin contextualización archivística precisa, recortes de prensa sin análisis de su filiación ideológica y traducciones de prensa extranjera utilizadas sin advertencia previa al lector, reproduciendo exactamente los mismos vicios ya señalados y criticados desde la primera edición de 1988 y la segunda de 1991.
La documentación no se trabaja: se acumula. No se construye un razonamiento histórico: se busca un efecto de saturación. El resultado es un cajón de sastre que no aporta ninguna prueba nueva y que, por el contrario, evidencia la incapacidad del autor para sostener su relato mediante un análisis riguroso.
Testimonios neutralizados: citar para ocultar
Particularmente grave es el tratamiento de los testimonios contemporáneos. La carta de Francesc Mill (POUM), conservada en el Archivo Comarcal de la Cerdaña, afirma sin ambigüedad que Antonio Martín no murió en combate, que no existió batalla alguna y que fue abatido en una emboscada organizada por milicianos del PSUC. Solé Sabaté reproduce el documento, pero silencia su significado.
Esta operación —citar sin interpretar aquello que desmantela el propio relato— no es un descuido ni una omisión casual. Es una maniobra consciente de neutralización. El documento se muestra, pero se le priva deliberadamente de toda capacidad explicativa.
El mismo procedimiento se repite con la carta de Manuel Cruells (1972), en la que se formulan preguntas que desmontan el mito de Bellver y se reconoce la implicación de miembros de Estat Català en la emboscada. Ninguna de estas cuestiones recibe comentario alguno. El testimonio queda reducido a un elemento decorativo, no a una fuente histórica.
Autoridad circular y legitimación en bucle
La utilización de historiador anglosajón Paul Preston alcanza aquí un grado de circularidad intelectualmente alarmante. Preston toma su referencia sobre Antonio Martín de la obra de Pous y Solé; Solé Sabaté devuelve la cita como aval externo. El lector no es informado de esta dependencia mutua. La autoridad no se contrasta: se recicla. La legitimidad no se demuestra: se fabrica por repetición.
Conclusiones. La fábula como política de memoria
Las dos últimas obras de Solé Sabaté no esclarecen el pasado: lo enturbian. Añaden capas narrativas, testimonios reciclados y documentación instrumentalizada para sostener una versión que ya no resiste el menor contraste serio con las fuentes.
Los hechos, por el contrario, son obstinados:
- no hubo batalla en Bellver;
- no hubo enfrentamiento abierto;
- hubo una emboscada;
- hubo un asesinato político: el de Antonio Martín Escudero.
- hubo, posteriormente, un mítico relato nacionalista construido a conveniencia propia, ininterrumpido desde 1937 hasta hoy.
Persistir en la versión de 1988 y 1991 ya no puede calificarse de error. Es una toma de posición. Cuando los documentos contradicen el relato y el relato permanece intacto, el historiador ha dejado de comportarse como tal.
La pregunta que Solé Sabaté lanzó en su día desde Querol contra Gascón y Guillamón – «¿hablan historiadores o ideólogos?» – regresa ahora con una respuesta incómoda y brutal. No porque a Gascón y Guillamón les falten documentos, como insinuaba Sole Sabaté, sino porque les sobran para certificar que el relato histórico nacionalista que demoniza a Antonio Martín y criminaliza a los anarquistas en la Cerdaña es pura fantasía y mala literatura.
Parafraseando a Menéndez Pelayo, nada envejece tan deprisa como un libro de historia que se niega a corregir errores o interpretaciones caducas. Pero aquí no es el libro lo que envejece hasta morir. Es la credibilidad de su autor.
Y, dado el peso académico y mediático del señor Solé Sabaté, cabe preguntarse si las universidades catalanas son conscientes del descrédito que les acarrea su silencio ante el escándalo de un profesor dispuesto a mantenerse en sus trece contra toda evidencia, rigor, investigaciones, documentos y racionalidad: en el discurso histórico de Solé Sabaté, Antonio Martin deja de ser (en 1936-1937) un líder revolucionario anarquista, para convertirse en un asesino y la CNT ya no es una organización sindical, sino una asociación criminal. Tal infamia ya no puede sostenerse como relato histórico, porque ha sido rebatido totalmente de forma argumental, interpretativa y documental por Gascón y Guillamón. Solé i Sabaté debe rectificar. Y, si no lo hace, el medio universitario no puede permanecer mudo o indiferente. No puede ser cómplice.
Una responsabilidad colectiva ante la comunidad internacional
Este no es un asunto personal ni una querella académica doméstica. Es una cuestión de responsabilidad colectiva ante la ciencia histórica y ante la comunidad internacional de investigadores. Cuando una universidad tolera que un relato desacreditado se perpetúe por razones ideológicas, no compromete únicamente a un autor: se compromete a sí misma.
El problema ya no es Josep M. Solé i Sabaté. El problema es el entorno académico que lo ampara, lo reedita, lo prescribe y lo legitima mediante el silencio ¡o la financiación pública! Un silencio que, desde fuera de Cataluña, ya no puede interpretarse como prudencia sino como connivencia. Véase los artículos sobre la Cerdaña recogidos por la Kate Sharpley Library.
En cualquier otro contexto universitario europeo, la persistencia en una versión documentalmente refutada, como lo ha sido desde hace varios años en la web Ser Histórico, habría obligado, como mínimo, a una revisión crítica pública. Aquí, en cambio, se ha optado por el blindaje corporativo, por la clausura del debate y por la transformación de una fábula política en política de memoria oficial, Memorial Democrático mediante.
La historiografía catalana no puede aspirar a un reconocimiento internacional mientras confunda debate con silencio, silencio con desprecio a los críticos y convierta la crítica rigurosa en pretendido insulto y la rectificación en una especie de traición a la patria. Ninguna tradición académica madura se construye sobre la negación sistemática de la evidencia, ni sobre la protección de relatos útiles para determinadas ideologías, pero falsos.
Desde fuera de Cataluña, lo que hoy se percibe no es un debate historiográfico vivo, sino una disciplina encerrada en sí misma, incapaz de corregirse, y dispuesta a sacrificar el método para preservar el mito. Esa imagen —que ya circula en Francia, Reino Unido y Estados Unidos— no es fruto de una campaña externa: es consecuencia directa de decisiones académicas internas. Una historiografía ideológica nacionalista, promovida y protegida por las instituciones del gobierno de la Generalidad, versus una historiografía no institucional, veraz y científica: materialista.
Por ello, esta carta no interpela únicamente a un autor, sino a todos los historiadores, departamentos de historia, comisiones editoriales y universidades que, con su pasividad o complicidad, han permitido que una falsificación histórica se consolide como verdad académica aceptada. El descrédito no será individual. Será colectivo. Y será duradero. No se puede seguir sosteniendo el dogma antihistórico que criminaliza al movimiento obrero catalán y muy especialmente a la CNT.
La historia no solo juzga implacablemente a quienes falsean los hechos, sino también —y con especial severidad— a quienes, pudiendo corregirlos, prefieren callar o incluso fomentar la infamia y la falsedad.
Esta carta abierta apela a la conciencia y al sentido común de la comunidad historiográfica catalana. Aún no es demasiado tarde para evitar que el descrédito individual se transforme en un descrédito generalizado de las universidades catalanas.
Antonio Gascón
Agustín Guillamón
Barcelona, febrero de 2026
BIBLIOGRAFÍA:
Artículos publicados en la web Ser Histórico
Gascón, Antonio y Guillamón, Agustín: De la infamia a la ignorancia y de la desmemoria al fraude. Web Ser Histórico (30/12/2019).
Gascón, Antonio y Guillamón, Agustín: La Agrupación de Defensa Ciudadana. Web Ser Histórico (6/10/ 2020).
Gascón, Antonio: Marzo de 1937, La CNT de Puigcerdà asalta el chalet de La Molina. Web Ser Histórico (6/06/2021).
Gascón, Antonio: Los primeros días de la revolución de 1936 en Puigcerdà, o la «Memoria» de Jaume Palau Soldevila, alcalde por ERC. Web Ser Histórico (16/09/2023).
Gascón, Antonio: El 6 de octubre de 1934 en Puigcerdà, preámbulo de una tragedia. Web Ser Histórico (29/10/2023).
Gascón, Antonio: Un informe arroja nueva luz sobre los Hechos de Puigcerdà de 1937. Web Ser histórico (3/02/2024).
Gascón, Antonio: Benet Samper, uno de los encargados de atentar contra Antonio Martín Escudero. La otra historia. Web Ser Histórico (9/09/2024).
Gascón, Antonio: Un trabajo pone nombre al asesino de Antonio Martín Escudero: Emili Solé Cristofól. Web Ser histórico (21/12/2024).
Gascón, Antonio: El intento de asalto a Puigcerdà del 23 de abril de 1937. Web Ser Histórico (2/04/2025).
Guillamón, Agustín: Desconstrucció de les mentides i disbarats del monòlit de Puigcerdà. Web Ser Histórico (22/09/2023).
Guillamón, Agustín: La matanza de veinte derechistas el 9 de septiembre de 1936 en Puigcerdà. Web Ser Histórico (4/011/ 2023).
Guillamón, Agustín: Reescribir la Cerdaña en guerra: confrontación crítica entre Pous/Solé y Gascón/Guillamón. Web Ser Histórico (15/12/2025).
Guillamón, Agustín: Paul Preston contra la historiografía de la revolución: una impugnación necesaria. Web Ser Histórico (1/01/2026).
Guillamón, Agustín: Contra la descalificación historiográfica de “Homenaje a Cataluña”. Web Ser Histórico (4/01/2026).
Bibliografía fundamental:
Gascón, Antonio y Guillamón, Agustín: Nacionalistas contra anarquistas en la Cerdaña (1936-1937). Antonio Martín, la experiencia libertaria de Puigcerdá y el sagrado mito de Bellver. Descontrol, Barcelona, 2018.
Peitx, Joan: Entrevista a J. L. Blanchon: «La faula dels “fets de Bellver” dura des fa més de vuitanta anys». Querol número 34 (2024).
Peitx, Joan: Entrevista a Antonio Gascón y Agustín Guillamón. «ERC va fer la llista dels que havien de ser afusellats el 9 de setembre al Còrrec del Gavatx». Querol número 34 (2024).
Peitx, Joan: Entrevista a Josep M. Solé Sabaté: «Tot el que fa l’alcalde Joan Solé a Bellver, ho fa amb el conjunt del poble». Querol número 34 (2024)
Pous i Porta, Joan; Solé i Sabaté, Josep Maria: Anarquía i República a la Cerdanya (1936-1939). El “Cojo de Málaga” i els fets de Bellver. Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1988, 1991 y 2025.
Solé i Sabaté, Josep Maria: La Cerdanya republicana i antifranquista: Joan Solé Cristòfol. Memorial Democràtic, Generalitat de Catalunya, Departament de Justícia, 2024.
Webs:
Querol número 34: www.recercacerdanya.org/fitxers/querol/querol-34.pdf
Ser Histórico: https://serhistorico.net/category/guerra-civil-espanola/